Año nuevo, preocupaciones nuevas, las que me han tenido despistada estos días, nada grave sólo los típicos temas burocráticos que tienes que hacer sí o sí, informarte, papeles, fotocopias... vamos que he tenido unas fiestas de lo más entretenidas y ahora mismo frente al ordenador intentando comenzar el año con fuerza y retomando el blog no creo que tenga más energía que la que tenía cuando me tomé las minivacaciones :)
De todas formas Una mosca en la luna se merece que comience el año con ganas así que aquí estoy dispuesta a traeros inspiración un año más.
La idea de esta entrada surgió porque este año se ha ocurrido romper la norma que me impuse hace años de no salir de compras los primeros días de rebajas y he vuelto a casa decepcionada... no sé si porque me nublo al verlo todo desordenado, al estar rodeada de tanta gente, porque internet ha corrompido mi gusto al tener acceso a tantísima información visual o porque curiosamente de las prendas que vi antes de Reyes sólo un 20% seguía en las mismas estanterías rebajado, lo demás, restos de temporadas pasadas... ¿se creerán los comerciantes de las grandes superficies que los consumidores no nos damos cuenta?
Este post va dedicado a todas aquellas personas a las que les encantaría, como a mi, tener una tiendita en la que vender todas las maravillas que se encuentran por la red y a las que no tienen acceso en su ciudad. También va dedicado a todos/as aquellos que la tienen en proyecto o ya son propietarios de su propia tienda física u online en la que venden artículos solidarios, hechos a mano, reciclados, antiguos, de pequeñas producciones, ecológicos, originales, diferentes, con calidad, etc... que no podemos encontrarnos en la mayoría de las tiendas, hoy en día con la producción en masa es una apuesta muy arriesgada pero se agradece.
Os dejo con una recopilación de fotos de tiendas apetecibles sacada de uno de mis albumes de
Pinterest.