Estos días tras las vacaciones me ha costado centrarme, la rutina cambia y volver al horario habitual, al sumarle días más largos y calor, hace que a la mente le cueste reajustarse.
Mi segundo viaje por tierras alemanes fue breve pero intenso, pude conocer Colonia y Düsseldorf, aunque el motivo principal no fue turístico sino la boda de unos amigos. El primer paseo por Colonia, ciudad recomendable 100%, su catedral es absolutamente magnífica, te deja pasmada un rato largo a pesar de encontrarse
pegadita a la estación de tren, algo que a priori parece fuera de contexto pero que si nos remontamos a lo sucedido en la 2ª Guerra Mundial y vemos como
quedó la ciudad tras el bombardeo tiene explicación, Colonia antes de 1945 tuvo que ser espectacular, ahora también lo es pero echas de menos encontrarte la catedral en un entorno de su misma época.

Esquina de la fábrica de cerveza y restaurante Sünner, no soy muy aficionada a la gastronomía alemana aunque me encanta algo tan simple como un
brezel/pretzel, las tartas de frutas, la ensalada de col... pero la
currywurst me deja el estómago del revés y como no soy nada cervecera aunque probé varias realmente no tengo criterio para recomendarlas o diferenciarlas.
Una iglesia rodeada de un jardín que está en plena ciudad, un sitio idílico que parece que estuviera oculto en un gran bosque y sin embargo te lo encuentras a dos pasos de la calle más transitada.
Vista desde el puente Deutzer que pateamos a pleno sol pero que tiene unas vistas espectaculares, en este caso veis la torre de la catedral con los andamios de la restauración, la torre de la iglesia de San Martin y la torre de tv del fondo que casi se pierde por la bruma pero que contrasta por su modernidad con estos dos edificios.
Un paseo por el puente de la estación de tren, muy romántico cargadito de candados con todos los diseños imaginables (aunque no pudimos encontrar ninguno previo a 2008, así que os es una moda reciente o los eliminan cada cierto tiempo)
El helado estampado en la cornisa de un edificio moderno en la zona más comercial es mítico en cualquier fotografía de turista por Colonia.
Es increíble como un conejo puede campar a sus anchas por un parque alemán como aquí lo hacen las palomas así que aunque sean una plaga tenía que hacerle una foto.
Y de todos estos días he traído más recuerdos y fotos que compartir, mañana más ;) La baja calidad de las fotos se debe a que les he bajado la resolución para que no tarden demasiado tiempo en cargar, además el color está tocado en photoshop, quería darles un toque de postal antigua.