Aviso: Si tienes menos de 7 años y eres tan espabilado como para leer este blog, te recomiendo encarecidamente que no leas este post, contiene spoilers de tu futura vida que no te gustará conocer todavía y que probablemente te niegues a creer con todas tus fuerzas el día que, como me pasó a mi, el listillo de tu clase, te lo cuente.
La globalización nos ha traído muchas cosas, supongo que empezó antes de lo que pensábamos porque, cuando en España sólo teníamos a los Reyes Magos, el imperio nos envió a Santa Claus vestido de rojo gracias a la Coca Cola...
Yo sigo siendo de los Reyes Magos, me niego a dejar entrar a Santa Claus en mi casa y siempre aclaro que, como vivo en un piso sin chimenea, ese señor no puede dejarse caer por ella y dejar los regalos, supongo que es fácil porque no tengo niños... Y suele pasar que como no queremos renunciar a los Reyes Magos pero tampoco queremos decirle que no a la tradición importada que vemos en las películas, los anuncios y en las tiendas de decoración cada año, nuestros descendientes ya disfrutan en muchos casos de regalos dejados por Santa Claus y por los Reyes Magos.
De las que me leéis que tenéis niños, ¿cómo organizáis el tema de los regalos en estas fechas?. No creo que sea nada fácil decirle a un niño que Santa Claus le trae los regalos a los niños en unos países pero a nosotros no... claro que en Italia tendrán el mismo problema con la bruja Befana, en Colombia con el Niño Jesús, en Alemania con el Christkind, etc...
La mayor parte de padres que conozco dividen los regalos, los que son más de Reyes dejan un detallito a Santa Claus, los que dejan el grueso de los regalos al señor de rojo dicen que es para que los niños tengan más tiempo de disfrutarlos en vacaciones.
Ya empiezo a liarme y yo de lo que quería hablar es de la tradición de las
Casas de Jenjibre, una tradición nórdica que todavía no hemos importado... aún estamos intentando acostumbrarnos a las colecciones de
Panettones y Pandoros italianos en los supermercados, pero esta aún no se ha colado del todo y parece muy divertida, laboriosa y llena de calorías para crear en familia o con amigos. Supongo que se puede cocinar desde cero pero recuerdo que una amiga, que vivió un par de años en Estados Unidos, fue la primera en hablarme de esta tradición y de lo divertido que resulta hacerlas, sobretodo si tienes un kit que viene con todo precocinado..., sí, ya sé que no es lo más sano pero en realidad no creo que lo más interesante de esto sea comerse la casa, sino hacerla.
En España para comprar el kit online sólo lo he visto en
deCake, aunque he leído que en el Lidl a veces lo venden, quizás en los grandes hipermercados se encuentre más fácilmente en estas fechas.
Y por el momento antes de ponerme a cocinar, prefiero ilustrar el post con un vídeo en el que la protagonista es una tarta coronada con una Casita de Jenjibre, cocinada por Holly de
Recipes from a Normal Mum que podéis leer
aquí, y de paso que me dejéis vuestros comentarios e impresiones sobre las tradiciones importadas.